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Tiempo de Adas. 26-4-2017

Entrevistamos al escritor Óscar Fábrega Calahorro acerca de su último libro Pongamos que hablo de Jesús, como presentador invitado tenemos en este programa de Tiempo de hadas al escritor Javier Arries. En la segunda parte contamos vía telefónica con Maite y Paco Ispal de Asociación Ispal, misterios y leyendas. Y como presentadores invitados Sheila Gutiérrez Y Miguel Ángel Tenorio del programa de Radio Vallekas, Misterio en viernes. Arturo y Ricardo y David Castillo completan nuestro equipo de esta tarde.

La Voz de Almería: “Óscar Fábrega: “María Magdalena era un apóstol” (01/04/2017)

El escritor almeriense repite con Booket con una ambiciosa investigación en la que aborda la figura de Jesús de Nazaret desde un punto de vista histórico y trata de dar respuesta a los misterios que la rodean. (Marta Rodríguez)
Enlace.
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Óscar Fábrega muestra un ejemplar de ‘Pongamos que hablo de Jesús’, en la puerta de la Catedral de Almería.   La Voz.

El investigador Óscar Fábrega (Almería, 1976) publica su libro más ambicioso, ‘Pongamos que hablo de Jesús’, después de ‘Prohibido excavar en este pueblo’ (Booket, Planeta, 2014) y ‘Compendium Rhedae: 100 años de Rennes-le-Château’ (Círculo Rojo, 2017), escrito junto a Xavi Bonet y Enric Sabarich. La obra se presenta este jueves 6 de abril, a las 18 horas, en el Museo Arqueológico.

¿En qué momento una persona no creyente asume el reto de investigar la vida de Jesús?
Es una cuestión de curiosidad, me fascina lo mucho que se ha especulado sobre el personaje. Tengo muy claro que Jesús existió como personaje histórico, otra cosa es que existiese Cristo, el personaje del que hablan los Evangelios. Jesús ha movido la historia de la humanidad en los últimos 1.800 años, desde que la Iglesia se alió con Roma, el imperio que se cargó a su líder. Desde entonces, todo tiene que ver con el catolicismo: el descubrimiento de América, las cruzadas, la Edad Media.

Pero es que además de la importancia histórica, ha tenido una trascendencia cultura brutal. A mí me gusta llamarlo ‘Jesus pop’ porque es un personaje pop. Incluso los ateos han propuesto cosas alucinantes sobre él: que si era ario, que si era negro.

Las principales fuentes documentales sobre la existencia de Jesús que han llegado a nuestros días están contaminadas porque vienen de creyentes. ¿Cómo las ha interpretado?
Las principales fuentes que tenemos son los propios Evangelios y para mí son la evidencia de que existió. Los cuatro canónicos no surgieron a la vez, sino en una franja de 30 años. El más antiguo es Marcos, los siguientes, Lucas y Mateo y el último, Juan. Y hay una cosa muy curiosa: no coinciden ni en una de las escenas esenciales, la del bautismo de Jesús por parte de Juan el Bautista. Marcos sencillamente la recoge, Lucas y Mateo la modifican intentando resolver el problema teológico de que se bautizase al hijo de Dios, que no podía tener pecados. Digamos que hicieron ‘remakes’ usando el mismo sustrato, pero ampliándolo cada uno a su manera. Y el último evangelista suprimió la escena.

Para mí, ese intento de solucionar problemas teológicos significa que hubo un personaje real. Porque si fuese mentira, estarían de acuerdo. Y hay decenas de ejemplos así.

Y qué opinan los académicos, ¿existió o no?
En la actualidad, el consenso académico es que sí existió un personaje sobre el que se construyó un mito legendario después, pero a principios del siglo XX la mayoría de los estudiosos defendía que no existió o decían que no se podían mojar porque la evidencia era muy escasa.

¿Es más difícil demostrar que no existió o que sí lo hizo?
Claro, cómo explicar si no que 30 años después ya hubiera relatos escritos sobre su vida y que 40 años después ya hubiera cristianos a 2.000 kilómetros de la zona donde vivió. Si no hubiese existido, alguien se lo inventó de una forma tan rápida que se difundió de un modo tremendamente viral. Y si fuese mentira, los Evangelios no tendrían contradicciones, dirían lo mismo. Yo invito a cualquiera a que se los lea de una forma comparativa. Sólo dos hablan de la virginidad de María. Cómo puede ser que Marcos, el más antiguo, no lo haga. Posiblemente porque aún no existía esa leyenda.

Y otra idea: la muerte en la cruz. Si Jesús fuese un personaje ficticio, aun habiéndole querido dar una muerte que lo convirtiera en mártir, no hubiese sido esa. Porque no era la muerte normal, era un castigo que empleaban los romanos para los que atentaban políticamente contra el Imperio. En torno a eso, se construyó el personaje ficticio. Para intentar entenderlo, reinterpretaron el personaje partiendo de referencias del Antiguo Testamento, como la de Isaías que habla de un cordero que se entrega a la muerte para servir como ejemplo. Llegaron a la conclusión de que aquello era un plan divino, de que Jesús tenía que entregarse a la muerte.

Y luego los Evangelios no los escribieron Marcos, Mateo, Lucas y Juan, sino sus seguidores. Las comunidades del cristianismo primitivo. Cada uno de los Evangelios corresponde a una comunidad distinta de cristianos. Luego se fueron mezclando y se recopilaron los textos como uno.

Y a partir de esas comunidades primigenias, aparece la Iglesia.
Jesús habría estado en contra de una institución como la Iglesia, sobre todo porque él no pretendía que su mensaje fuese universal. Yo creo que era un líder judío que quería reformar el judaísmo y a la vez luchar por la independencia de Israel con respecto a Roma. Su mensaje no iba dirigido a la humanidad. Cuando dice eso de ‘Amarás al prójimo como a ti mismo’, no se refiere al otro, sino al otro judío. De hecho, esa frase no es suya, está en el Antiguo Testamento. Ese mensaje fue manipulado porque el objetivo de expansión para esa nueva religión era el Imperio Romano. Por eso, no podía morir por culpa de los romanos, de ahí viene lo de que Pilatos se lave las manos, para exonerar a Roma de la culpa. Finalmente, la Iglesia tuvo que acabar reconociendo que fue Roma quien mató a Jesús.

La Iglesia no sabemos en qué momento se estableció en Roma, como tarde en el 316 cuando Constantino legalizó el cristianismo. En el 325 fue el Concilio de Nicea en el que se aprobó la ortodoxia y, a partir de ese momento, salió con el poder romano y empezó a perseguir todos los cristianismos que no fuesen el suyo.

La Iglesia católica triunfó por su alianza con Roma y por el hecho de que el cristianismo es una religión muy fácil, que casi no te exige nada y tiene algo que ninguna tiene, la confesión y el perdón.

El libro trata de dar respuesta a algunas de las grandes incógnitas que hay en torno a la figura de Jesús. Por ejemplo, la resurrección. ¿Resucitó?
Como historiador no debería entrar en eso, es una cuestión de fe. Pero yo, partiendo del hecho de que es una leyenda, digo que sí es verdad que muy poco tiempo después de la muerte de este señor sus seguidores creían que había resucitado. Eso dentro del ambiente judío era una barbaridad. ¿Por qué pasó? Hay una cosa curiosa y es mi hipótesis principal para explicarlo. Creo que fueron sus propios discípulos los que fingieron la resurrección y existen dos evidencias claves: el Evangelio de Marcos, que es el más antiguo, termina de una forma sorprendente. Los últimos doce versículos son un añadido posterior y se sabe. Lo curioso es que el original termina con María Magdalena en la tumba, donde se encuentra el sepulcro vacío y un ángel le dice: “Ve y di a sus discípulos que Jesús ha resucitado”. Y ella, llena de miedo, no dijo nada. En el añadido posterior, sí aparecen varias escenas de él resucitado.

Y en el Evangelio de Mateo hay un momento increíble cuando los líderes judíos van a pedirle a Poncio Pilatos que ponga seguridad en la tumba no vaya a ser que los discípulos de Jesús se lleven el cuerpo. Es una especie de justificación. Antes de que tú me acuses de habérmelo llevado, yo dejo claro que había soldados romanos vigilando. Parece muy probable que escondieran el cuerpo para alimentar su leyenda.

Otra explicación que se ha aportado es que ellos creyeron verlo después de muerto, algo que suele pasar en las sectas religiosas cuando se está en un estado enajenado. Pero eso no explica por qué Marcos no da ningún episodio de la resurrección y el resto son versiones distintas. Por qué en unos Jesús es un fantasma, una presencia, y en otros un ser físico que come y todo.

Hay un libro apócrifo escrito en la Edad Media por un judío que defiende que  fue Judas el que escondió el cuerpo e hizo ver al resto que había resucitado. Siempre va a ser más probable eso que el hecho de que el tipo resucitara.

¿Y estuvo casado?
Es complicado. Para los judíos es importantísimo, más que el matrimonio, la procreación, que está muy mal vista fuera del matrimonio. Mosquea que no fuese padre, pero hay una posible explicación. Existe un voto, se puede llamar de castidad, que se llama el voto de nazireato que consistía en dejarse el pelo largo, no comer determinados alimentos y no mantener relaciones sexuales. Sansón hizo este voto.

Jesús, aunque lo llamamos de Nazaret, en los Evangelios se le llama el Nazareno que, para ellos, sería Jesús Nazarayos, que es muy parecido a Jesús nazireo, lo que podría venir de este voto. Parece probable que fuese un fanático convencido de que el fin del mundo era inminente y de que, por tanto, era absurda la procreación y renegase de la sexualidad.

¿Y sobre su relación con María Magdalena?
Le he dado muchas vueltas a este tema porque es un personaje muy intrigante. Aparece en los cuatro Evangelios, es la única mujer que lo hace aparte de la Virgen María. Y está en los momentos clave: en la cruz y en la tumba vacía. ¿Quién era? Pienso que era un apóstol de Jesús y uno importante aunque la Iglesia, misógina y machista, siempre ha renegado de esa idea. Pero posiblemente era el apóstol principal.

La Iglesia manipuló la historia y mezcló a tres personajes distintos para hacerlos pasar por María Magdalena, dada la escasez de apariciones que tiene para un personaje tan importante. Son María de Betania, la hermana de Marta y Lázaro de Betania, y la pecadora de Lucas, que de ahí viene su asimilación como una prostituta. A la Iglesia le ha venido de lujo identificarla con esa pecadora para convertirla en el ejemplo perfecto de redención. Porque Jesús no sólo la perdonó, sino que la invitó a estar en los momentos esenciales de su vida. Pero sigue siendo un misterio.

La Iglesia siempre la ha llamado ‘apóstol de apóstoles’. Porque fue la que dijo a los demás que Jesús había resucitado. También es cierto que se ha especulado mucho con eso a raíz de ‘El código Da Vinci’ de Dan Brown.

Es curioso porque en el sur de Francia hay una leyenda que dice que acabó viviendo allí, en la Provenza, y se dejan seducir por la posibilidad no ya de que fuesen amantes, sino de que ella estaba enamorada de Jesús.

¿Y qué hay de verdad en los milagros que asocian a Jesús?
O son mentira, o confundieron milagros con algo que no era. Hay unos cuantos que son falsos, sin duda, porque están en el Antiguo Testamento, por ejemplo lo de andar sobre las aguas. Los más sorprendentes son anteriores a Jesús.

Otros son mosqueantes, de hecho, el Evangelio más antiguo, el de Marcos, define a Jesús como un líder religioso, pero también como un curandero. Hay milagros que son explicables por la sugestión. Es probable que un líder carismático como Jesús tuviese la capacidad de despertar esa sugestión en la gente. Devolver la vista a un ciego no se puede hacer de ninguna manera. En esa época había desconocimiento, la medicina era muy pobre.

Una de las características de Jesús son los exorcismos y eso en realidad puede tener que ver con enfermedades, por ejemplo la epilepsia, que siempre se ha confundido con la posesión diabólica.

Estamos a unos días de la Semana Santa, ¿teme algún tipo de reacción en contra del libro por parte de la Iglesia o de los creyentes?
La temo y la espero a partes iguales. (Risas). Al libro le vendría bien que se dijese que me he atrevido a decir que Jesús fue un guerrillero armado, y lo propongo un poco. Porque nada más leer los Evangelios hay un momento en que dice: “Yo no he venido a traer la paz, sino a traer la espada”. Guerrillero no sería la palabra más correcta, pero sí que fue el líder de un movimiento político y religioso, probablemente armado, como otros muchos de su época.

Yo quiero que lea el libro todo el mundo, pero me encantaría que lo leyesen los cristianos porque si hay una cosa que la Iglesia siempre ha intentado evitar es que lean los Evangelios, siempre. Por eso condenaron a Gutenberg cuando imprimió la Biblia. En el momento en que un cristiano con una mente crítica los lee se da cuenta de que no coinciden.

El protestantismo surge así. Comprueban que no coinciden y empiezan a decir que hay que interpretarlos y que esa interpretación no depende de lo que diga la Iglesia, sino que es libre. Eso a ellos les fastidia el chiringuito, que se basa en que son los guardianes de la palabra de Dios.

Cuando terminé el libro, se lo pasé a tres amigas: dos historiadores y una profesora de Religión que es una ferviente creyente. Yo quería saber si se sentía ofendida, pero le encantó, descubrió cosas que no sabía. Algún fanático no letrado se va a ofender cuando hablemos del Santo Prepucio, pero es que son ellos los que lo han sacado en procesión.

¿Qué es eso del Santo Prepucio?
Jesús se supone que resucitó en cuerpo y alma, y ascendió a los cielos en cuerpo y alma. Ahora bien, qué paso con su prepucio, porque como buen judío  estaba circuncidado. Hay cuadros sobre eso en muchas iglesias, se han escrito libros y existen cinco o seis reliquias del Santo Prepucio. Hasta hace no mucho, había una en el norte de Italia que sacaban en procesión hasta que se la robaron al cura.

Igual que ha escrito sobre Jesús, ¿se atrevería a escribir sobre Mahoma? 
Por desgracia, hay que tener valor para escribir sobre Mahoma. Aunque en España parece que ahora está girando la cosa y no se puede ser crítico con las religiones, en principio no te va a matar nadie por escribir de Jesús a diferencia de lo que ocurrió en el atentado a ‘Charlie Hebdo’. Yo, si me tengo que posicionar, siempre lo voy a hacer a favor del humor y de la libertad de expresión aunque en ello me vaya la vida.

La cuestión es que Mahoma es un personaje aburridísimo, igual que Buda. No tienen nada que ver con Jesús, que es tremendamente rico. Lo interesante de Mahoma es explicar cómo pudo escribir el Corán sin saber escribir, dicen que lo hizo de forma automática. A mí sí me gustaría hacer una historia de las grandes religiones en la que me atrevería a hablar más que de Mahoma, de Alá, aunque quizá en unos años sea más difícil expresarse sobre este tema.

Oscar Fábrega lanza en marzo la obra ‘Pongamos que hablo de Jesús’

Pongamos que hablo de Jesús - contrapropuestabgPublicado en el Diario de Almería. 2-enero-2017.

La obra Pongamos que hablo de Jesús de Óscar Fábrega saldrá a la venta el 14 de marzo. Será publicado, como su libro anterior, Prohibido excavar en este pueblo, en la editorial Booket del Grupo Planeta.

Se trata de un recorrido (con desvíos) por la misteriosa figura de Jesús de Nazaret. ¿Quién fue realmente Jesús de Nazaret? ¿Qué hay de cierto en lo que contaron sus biógrafos oficiales, los evangelistas? ¿Qué pasó durante sus años perdidos? ¿Estuvo en Inglaterra? ¿Estuvo en la India? ¿Se casó, o fue soltero toda su vida por convicción religiosa? ¿Fue un esenio? ¿Resucitó realmente, o robaron su cuerpo para hacerlo parecer? ¿Sobrevivió a la crucifixión? ¿Fue ejecutado por encabezar un movimiento guerrillero? ¿Podrá Óscar Fábrega, el autor de este libro, responder a alguna de estas preguntas? . Para saberlo habrá que leer su nuevo libro.

Pongamos que hablo de Jesús es un riguroso y ameno recorrido por la figura histórica de Jesús, pero también es un viaje lleno de desvíos y de narraciones paralelas sobre el personaje, que sirven para comprender hasta qué punto la imaginación popular unida a las esperanzas religiosas han sido tremendamente creativas y lucrativas. Sin duda, será un año muy importante para Oscar Fábrega que se ha convertido en uno de los grandes escritores del momento.