Homo insolitus 16: Sexy Sadie

El 16 de febrero de 1968, John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Starr, junto a sus respectivas parejas y varios amigos más (entre los que estaba el cantautor escocés Donovan), se fueron a Rishikesh, una ciudad del norte de la India, en las estribaciones del Himalaya, conocida como la capital mundial del yoga. El objetivo era realizar un cursillo con un famoso gurú hindú llamado Maharishi Mahesh Yogi (1917-2008), cuyo nombre real era Mahesh Prasad Varma, un señor que desde mediados de los sesenta, en plena era de Acuario, alcanzó la fama gracias a la Meditación Trascendental, una técnica de cosecha propia mediante la que se podía llegar, supuestamente, a un estado elevado de consciencia. Maharishi, como tantos otros santones orientales, triunfó en aquellos años convulsos de hippies, drogas y rock and roll, difundiendo sus doctrinas con enorme éxito por numerosos países de América, Europa y Asia.

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Claro, aquello se acabó convirtiendo en un negocio valorado en cientos de millones de dólares, en parte debido a la publicidad que le dieron los propios Beatles, que conocieron a Maharishi gracias a George Harrison, el primero en oír hablar de él, en pleno boom de la moda por todo lo relacionado con la India y sus ancestrales prácticas religiosas. Aquellos jóvenes, ya no tan jóvenes, como bien sabrán, habían evolucionado desde sus primeros y modositos años, dejando crecer su pelo y sus barbas y vistiendo con ropas hindúes. Y abrazaron encantados las propuestas del gurú.

Así, tras un primer contacto en agosto de 1967, en un hotel de Londres, decidieron viajar al año siguiente a su centro espiritual en la India. Iban buscando algo que no todos encontraron. Diez días duraron Ringo y Maureen Starkey, su esposa, parece ser que por determinados problemas estomacales del batería de los Beatles, que, como bien sabrán, era vegetariano estricto. Paul y Jane aguantaron un poco más, seis semanas. Por nostalgia, dijeron.

En cambio, John y George sí estaban fascinados con todo aquello. Hasta que se dieron cuenta. Maharishi, que tonto no era, estaba intentando que el grupo le cediera un porcentaje de sus ganancias (entre el 10 y el 25 por ciento) y se las transfiriesen a una cuenta en un banco suizo, en teoría, para subvencionar su obra. Pero, además, el tipo prohibía ingerir alcohol a los hombres, aunque suministraba vino a algunas mujeres y les dejaba comer pollo en secreto, algo prohibido para el resto de miembros de la secta.

La gota que colmó el vaso fue el rumor de que Maharishi había intentado seducir a alguna de las chicas que estaban en el curso, contradiciendo sus propias reglas de abstinencia. Las malas lenguas aseguraban que se trataba de Mia Farrow o de su hermana, aunque este extremo no está confirmado ―la propia actriz lo ha insinuado en alguna ocasión―. Sea como fuere, John se indignó y se piró con Cynthia. Y Harrison, con todo el dolor de su alma, también tuvo que irse.

Posteriormente, Lennon negó esta versión de la historia y afirmó que se trataba de una invención de Alexis “Magic” Mardas, un ingeniero de estudio de la banda que se había convertido en uno de los grandes amigos de Lennon. Pero no parece del todo mentira.

Lo cierto es que durante el par de meses que estuvieron en Rishikesh, entre marzo y abril de 1968, el grupo compuso cerca de cuarenta canciones, algunas de las cuales fueron publicadas en el décimo disco de la banda, The White Album, lanzado el 22 de noviembre de 1968. En aquel LP se incluyeron otras canciones, grabadas en los EMI Studios de Londres, entre las que estaba una titulada Sexy Sadie, que parece tener relación directa con esta aventura en la India. El tema se titulaba originalmente Maharishi Mahesh Yogi y se sabe que Lennon, nada más regresar a Inglaterra, grabó la letra en un pedazo de madera con el título original. Pero después decidió cambiárselo por Sexy Sadie aconsejado por George Harrison, posiblemente para evitar tener problemas legales―hay quien dice que fue por indicaciones de sus abogados.

¿Sexy Sadie? Parece una clara referencia a Maharishi y a su conducta lasciva. De hecho, Lennon contó en alguna ocasión lo siguiente: “Fue inspirada por el Maharishi. La escribí después de que guardásemos nuestras bolsas de dormir, justo antes de irnos. Esa fue la última canción que escribí antes de abandonar India. Solo la llamé Sexy Sadie, con la línea: Maharishi what have you done, you made a fool («Maharishi lo que has hecho te ha hecho un tonto»). Solo usé la situación para escribir una canción, calculadamente, pero también expresando lo que sentía. Me despedí del Maharishi con un mal sabor de boca. Ya sabes, parece que mis partidas no son siempre tan agradables como quisiera que fueran”.

La alusión a Maharishi no aparece en la versión definitiva del tema, aunque, visto desde esta perspectiva, sí que se entrevé una intención velada. O no. Juzguen ustedes.

Sexy sadie, lo que hiciste; engañaste a todos, engañaste a todos; sexy Sadie, lo que hiciste.

Sexy sadie, rompiste las reglas; te agachaste para que todos te vean, te agachaste para que todos de vean; sexy sadie, ohhh, rompiste las reglas.

El gurú de los Beatles, como le gustaba ser llamado, continuó teniendo gran éxito y aumentando su número de seguidores y sus cuentas bancarias. A ello ayudaron otras celebridades que se unieron a la Meditación Trascendental, como John Desmore y Ray Manzarek, batería y tecladista de The Doors, los Beach Boys o el citado Donovan.

Maharishi, por otro lado, se dedicó, aparte de a ganar dinero a espuertas, a dar cursos de levitación en los Estados Unidos, país en el que instaló a finales de los sesenta y donde vivió el resto de sus días, hasta su muerte en febrero de 2008.

Por cierto, durante la grabación del Disco Blanco surgieron serias desavenencias entre los miembros de los Beatles, provocadas en gran medida por la presencia de Yoko Ono en las sesiones de grabación. Un año y pico después, en abril de 1970, se produjo la ruptura definitiva.

La culpa de todo la tuvo…

Publicado el domingo 03-09-2017 en La Voz de Almería

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