Homo insolitus 26: What’s the frequency, Kenneth?

Hace unos días, el gran Jorge Barroso, amigo e historiador, me comentó una historia que sabía que me iba a interesar; una historia que había servido como inspiración para la canción de R.E.M. What’s the Frequency, Kenneth?, publicada en el álbum Monster (5 de septiembre de 1994). El tema, al parecer, hace referencia a un sorprendente ataque que sufrió un presentador de televisión a manos de un desconocido que le gritaba repetidamente «Kenneth, what’s the frequency?» («Kenneth, ¿cuál es la frecuencia?»). Jorge, que sabe lo fácil que es invocar mi afán investigador, lanzó el guante, y yo lo cogí en cuanto vi que detrás de esto se encontraba un gran Homo insolitus. Les cuento.

El agredido fue Dan Rather, un veterano y conocido presentador de telediarios de la CBS News. Todo pasó el 4 de octubre de 1986, a las once menos cuarto de la noche, en el Upper East Side (Manhattan, Nueva York). Rather, que tenía por entonces 54 años, iba andando por Park Avenue, camino de su cercano domicilio, cuando se le acercaron dos tipos trajeados, blancos y de unos treinta años. Sin mediar palabra, uno de ellos comenzó a golpearle, pero Rather consiguió refugiarse en el vestíbulo de un edificio, donde de nuevo fue atacado, hasta que intervino el portero de aquel inmueble, un tal Danny Kavanaugh, y los misteriosos asaltantes salieron huyendo. Rather solo tenía algunos moratones y ciertos dolores, pero tuvo que ser atendido en un hospital.

Lo curioso es que durante todo el ataque, el agresor gritaba sin cesar aquello de «Kenneth, what’s the frequency?». ¿Quién era el tal Kenneth? ¿Por qué le atacaron? No se trataba de un robo, ni parecía posible que le hubieses confundido con otra persona, ya que era un personaje tremendamente popular en Estados Unidos. Hay quien planteó que se trataba de algún marido celoso o de un ajuste de cuentas. Algunos, más atrevidos, especularon con que era cosa de la KGB. No en vano, Rather iba a partir varios días después rumbo a Islandia para cubrir la histórica reunión entre Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos, y Mikhail S. Gorbachev, líder de la URSS, que se iba a celebrar el 11 y el 12 de octubre. ¿Tenía algo que ver con esto? Algunos pensaron que sí, sobre todo porque en aquella reunión se dieron los primeros pasos para el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio entre las dos superpotencias, que se firmó en 1987. Pero el presentador nada tenía que ver con aquello.

El misterio estaba servido. Y durante más de una década, aquella extraña historia que fascinó a los R.E.M., con los que Rather llegó a actuar en el show de David Letterman, no pudo esclarecerse. Además, aquello «what’s the frequency?» comenzó a emplearse coloquialmente para soltárselo a alguien cuando dijese alguna barbaridad y Kenneth devino en sinónimo de tonto.

Hasta que en 1997 se resolvió el enigma.

El 31 de agosto de 1994 (seis días antes de la publicación del disco de R.E.M.), un tramoyista de la NBC News llamado Campbell Theron Montgomery fue asesinado en las inmediaciones del Rockefeller Center de Nueva York. El asesino se llamaba William Tager, tenía 44 años, vivía en Carolina del Norte y sufría de esquizofrenia paranoide, lo que explica que solo fuese condenado a 25 años de prisión.

Según el psiquiatra forense que le examinó, el doctor Park Dietz, Tager aseguraba que recibía mensajes encriptados y dirigidos directamente a él desde la NBC. Además, cuando fue detenido, afirmó ser el responsable del ataque contra Dan Rather, aunque las autoridades no le investigaron porque el delito ya había prescrito. Pero el psiquiatra, interesando en el caso, se puso en contacto con Rather tres años después, en 1997, para cotejar la historia que le había contado Tager. Las versiones coincidieron en algunos detalles que no habían sido comunicados a los medios, y, lo que es más importante, el presentador reconoció a su atacante al ver una foto suya.

Tager reconocía haber matado a aquel pobre tramoyista cuando intentaba entrar armado en el edificio de la NBC con la intención de averiguar la frecuencia que usaban para emitir aquellos mensajes. Pero, ¿por qué atacó al presentador de televisión? Ahora viene lo bueno: Tager aseguraba que venía del año 2265, de un mundo regido por un gobierno global y dictatorial. En el futuro, explicó, cumplía condena en prisión por motivos políticos, hasta que un buen día el vicepresidente mundial, un tal Kenneth Burrows, le ofreció la libertad a cambio de su participación en un experimento con el que se pretendía viajar al pasado. Tager aceptó, pero, antes de mandarle a la Nueva York de los años ochenta, le implantaron un microchip en el cerebro para que, en caso de que decidiese quedarse más tiempo del permitido en el pasado, recibiese mensajes hostiles para recordarle que debía volver a su tiempo.

Apareció en Times Square el 1 de enero de 1986. Tenía varios meses de plazo, así que dedicó a convivir con aquellos humanos del pasado. Pero un desafortunado accidente con un parquímetro hizo que, según explicó, fuese condenado a un mes de prisión, lo que impidió que llegase a tiempo para coger la efímera puerta que le permitía regresar al futuro. Fue entonces cuando empezaron los mensajes, pero poco podía hacer, ya que debía esperar a que se abriese de nuevo la puerta temporal. Hasta que dio con el modo de librarse de aquellas señalas que le estaban mortificando: encontrar las frecuencias y neutralizarlas. Y en esas estaba cuando, un día de octubre de aquel mismo año, atacó a Rather, porque, según le explicó al psiquiatra, era muy parecido al vicepresidente Kenneth, probablemente un doble…

Años después, en 1994, harto ya de aquella existencia miserable, decidió dirigirse a los estudios de la NBC, donde, según había llegado a deducir, se retransmitían las emisiones procedentes del futuro.

Una historia alucinante, ¿no creen? William Tager fue puesto en libertad condicional en el año 2010, tras pasar dieciséis años en la cárcel. No se ha vuelto a saber nada de él, como tampoco se supo nunca quién era el otro atacante. Probablemente un colega vagabundo. O un compañero del futuro…

 

Post Scriptum: Dan Rather continuó con su exitosa carrera como presentador del telediario hasta que la lio en 2003, cuando emitió un reportaje en el que aseguraba que el entonces presidente George W. Bush se había metido en la Guardia Nacional para evitar ir a Vietnam. Se descubrió que era mentira y que las pruebas que aportaba eran falsas. Cayó en el más absoluto de los descréditos y dos años más tarde, después de 44 años en la NBC, dejó la cadena.

Publicado el domingo 12-11-2017 en La Voz de Almería

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