PROHIBIDO EXCAVAR EN ESTE PUEBLO – DE ÓSCAR FÁBREGA

Captura

Publicada originalmente en el blog Books & Co.

Prohibido excavar en este pueblo no es una novela propiamente dicha, como las que acostumbro a reseñar en este blog, sino que estamos ante un ensayo. En mi caso, es la primera vez que me he enfrentado a este género y reconozco que existen bastantes diferencias entre uno y otro. Aún así, y como una cosa no quita la otra, Prohibido excavar en este pueblo ha resultado ser una lectura curiosa.

Como bien dice la sinopsis, la trama gira en torno a un pueblecito de la zona del Languedoc en Francia. Rennes-Le-Château ha pasado a la historia no solamente por su belleza sino también por la leyenda que habita en dicho pueblo desde el siglo XIX.

Al parecer, el sacerdote François Bérenger Saunière decide realizar unas obras de restauración en la Iglesia de la localidad conocida como Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena. A raíz de aquellas obras el sacerdote pasa de ser un pobre canónigo a un rico ciudadano. No sólo se conforma con restaurar la Iglesia sino que además encarga importantes construcciones en el pueblo como la Torre Magdala y la casa parroquial Villa Betania. Semejantes muestras de esplendor disparan las alarmas entre los parroquianos y comienzan a correr los rumores. ¿Acaso el cura encontró un tesoro en los cimientos de su iglesia? ¿De qué manera adquirió tanto poder adquisitivo?

Óscar Fábrega hace un recorrido por las distintas teorías que a lo largo de la historia se han ido produciendo. Nos hablará de infinidad de personajes relacionados con la leyenda, de numerosos tesoros que pudieron estar escondidos en los bajos de la iglesia como el tesoro de la reina Blanca de Castilla, el de los Cátaros, el de los Visigodos, el de los Templarios. ¿Será por tesoros? O, ya puestos, también podría tratarse del mismísimo Santo Grial. Sin embargo, las autoridades eclesiásticas llegaron a pensar que lo que había hecho rico a Saunière era la venta ilegal de misas. Esto me llamó mucho la atención. Al parecer, por aquella época, cada parroquia sólo podía celebrar tres misas de encargo por las que los fieles pagaban un estipendio. Si se excedía ese número había que encomendarlas a otro párroco en otra localidad. Pues bien los superiores de Saunière pensaron que el cura se había saltado a la torera tal medida y se dedicó a celebrar misas a diestro y siniestro, consiguiendo así una cuantiosa cantidad de dinero. Desconozco si un cura se puede hacer rico con este proceder pero eso es lo que se cuenta en el libro.

De igual modo, la obra de Fábrega recoge información sobre el Priorato de Sión, los merovingios -aquellos descendientes de Jesús tras su unión con María Magdalena-, contándonos anécdotas relacionadas con las múltiples excavaciones que se han hecho en el pueblo hasta tal punto que, si os fijáis con detalle en la ilustración de la cubierta, el pueblo aparece sobre un trozo de queso gruyere. La fiebre por la búsqueda del tesoro adquirió tal dimensión que las autoridades se vieron obligadas a colocar un cartel en la localidad: Se prohíben las excavaciones en el territorio de la localidad de Rennes Le Chateau. Aprobado el 28.07.65.

El ensayo que nos ofrece Fábrega es un estudio completo que intenta desmitificar una leyenda con fundamento y base, desgranando la realidad de la ficción. Según he podido observar buscando por la red, el tesoro del abad Sauniére es un tema que ha dado mucho de sí y son múltiples las páginas webs y libros que tratan sobre este asunto. Incluso Fábrega menciona algunos documentales a los que pienso seguir la pista, todos ellos dirigidos por Henry Lincoln con los siguientes títulos:

– El tesoro perdido de Jerusalen

– El cura, el pintor y el diablo

– La sombra de los templarios

Creo que este libro es idóneo para aquellas personas que le guste aprender sobre viejas leyendas y mitos. Siendo así estoy convencida de que Prohibido excavar en este pueblo cubrirá todas tus expectativas y si no sacia toda tu curiosidad, dirígete al Apéndice dónde Fábrega te explica cómo fabricar un texto codificado. Muy interesante.

En cuanto a la estructura, el libro se abre con un prólogo de Jesús Callejo que fue lo primero que me enganchó para dar paso posteriormente a tres partes bien diferencias que recogen el nacimiento del mito (primera parte), la destrucción del mito (segunda parte) y el origen del mito (tercera parte) y a un epílogo como conclusión.

El lenguaje que el autor emplea es llano y sencillo, muy de la calle, algo que se agradece cuando un lector se enfrenta a este género en el que generalmente abunda el lenguaje farrogoso y académico. Por lo tanto no penséis que esta obra se os hará pesada en cuanto a estilo, todo lo contrario porque Fábrega nos habla como si fuera un colega, un amigo con el que compartimos unas copas mientras nos cuenta un hecho insólito. Lo que sí quiero advertir es lo siguiente.

Muchas veces hablamos de la labor de documentación que un autor hace para escribir un libro, algo que siempre hemos admirado. Pero en el caso de Fábrega estamos ante La Documentación, con mayúsculas. El autor ofrece infinidad de datos, se adentra en episodios históricos sobre los antiguos reinos y sus descendencias, ofrece muchas biografías, hace mención a numerosas obras que ha consultado para documentarse (al final del libro aparece un larguísimo índice bibliográfico) y da tantas explicaciones que necesita 477 notas. Quizás ahí sí puede resultar denso especialmente para los lectores que no estamos acostumbrados a leer ensayos o a los que no nos gusta excesivamente la novela histórica. Sin embargo, al mismo tiempo que nos surte de todo tipo de información, lo hace con tanta simpatía, rozando a veces la ironía, y cuenta cosas tan interesantes que mucha de esa extensa información resulta más gratificante que insoportable.

Ahora bien, tengo alguna pega que poner en cuanto a la edición. Estamos ante una obra 2.0. Mi lector tiene pantalla a color por lo que las numerosas fotografías que incluye la obra se apreciaban bastante bien, sin embargo creo que en un lector con pantalla en blanco y negro el libro perdería vistosidad.

Por otra parte, las notas aparecen al final de la obra y me resultaba del todo imposible leerlas por tener que desplazarme por las 376 páginas que componen el libro. Pensé en leerlo en el pc pero me paso demasiadas horas delante de un ordenador como para también tener que hacerlo en mis ratos de lectura. Quizás hubiera sido más práctico colocar las notas a pie de página. No sé, es sólo mi impresión.

Tanto por las fotografías como por las notas, considero que Prohibido excavar en este pueblo es un libro que encajaría más en una edición en papel.¿Recomendable? Para mí todo libro es recomendable, algo que no me suele ocurrir con las películas. En este caso Prohibido excavar en este pueblo es recomendable aunque no creo que sea apropiado para todo tipo de lectores. Bajo mi punto de vista tienen que ser lectores con unas características especiales como las que siguen:

que no teman cambiar de género

que gusten de la novela histórica

que quieran conocer la verdad oculta en leyendas y mitos

y que no teman a una profusión de datos biográficos

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